"El arte de corregir, autoestima y comunicación" de Julieta León
- Mich Vera

- 2 feb 2023
- 2 min de lectura
Actualizado: 31 may 2025
El arte de saber comunicarse, implica, por supuesto, el respeto del otro; y la sabiduría y equilibrio en su corrección y consecuente estímulo. No es cualquier tontería corregir. Menos aún dar un estímulo apropiado.
En términos generales, la mayoría de nosotros creció en medios familiares donde la corrección se entendía como castigo, reproche, regaño, e incluso maltrato físico.
Conozco gente de mi edad, a quien colocaron en un internado como castigo. Les dejaron tirados como si fueran unos paquetes.
Claro que fue un castigo. Para mi amiga fue un castigo. Pero para sus padres, que querían sentirse libres del peso de ocuparse de ella, de alimentarla, cuidarla, atenderla, etc., etc., etc., fue un gran alivio; porque se dedicaron a lo que querían hacer, que era viajar, pasear, vacacionar y distraerse sin sentirse culpabes y sin preocupaciones.
Mi amiga nunca pudo superar eso. Nunca pudo culminar sus estudios; y nunca pudo terminar de aceptar que vale mucho y que merece ser amada. El golpe a su autoestima fue demoledor.
Conozco a otras personas que han sufrido circunstancias semejantes. Y diría que, en general, algunos más o algunos menos, todos hemos sufrido grandes heridas en nuestra autoestima.
Y resulta, que cuando nuestra autoestima está maltratada, no somos capaces de comunicarnos adecuadamente con los demás.
¿Cómo vamos a corregir a otra persona, si únicamente hemos recibido gritos, insultos y reproches?
¿Cómo vamos a decirle al otro una palabra amable, si solamente hemos escuchado palabras maltratadoras y estamos convencidos de que son las únicas palabras que merecemos! Es realmente un reto. Sobreponerse a esas dolorosas heridas no es fácil.
Sobreponerse a esas heridas significa construir nuestra propia autoestima desde cero.
Cuando reconstruimos nuestra autoestima la valoramos y nos valoramos.
Cuando comenzamos a valorarnos, a respetarnos y amarnos a nosotros mismos, estamos en el camino correcto para comenzar a valorar, respetar y amar a nuestros semejantes.
Cuando valoramos a nuestros semejantes, los tratamos tal y como nos tratamos a nosotros mismos. Con el mismo cuidado, con la misma delicadeza, con el mismo amor.
Estamos entonces en el sendero correcto, para escoger las palabras precisas y adecuadas para corregir al otro.
La Biblia nos habla de cómo corregir: “No salga de sus bocas ninguna palabra ofensiva, sino solo palabras buenas que ayuden a crecer a quien lo necesita y agraden a quien las escucha”. Efesios 4:29.
Los invito a meditar estas palabras, antes de corregir a otra persona.
Que tengan un feliz y bendecido día.
Julieta León
Escritora. Más de 30 años brindando entrenamientos internacionales para compañías e individuos exitosos.
Facebook: https://www.facebook.com/JulietaLeonTalleres




Comentarios